La peor cita de Tinder: atrapada en la ventana del baño con su propia mierda

La peor cita de Tinder: atrapada en la ventana del baño con su propia mierda. ¿Ha sido esta la peor cita de Tinder de la historia? Los bomberos tuvieron que rescatarla tras quedar atrapada en una doble ventana con sus excrementos. Y él cuenta todo el desastre que vivió ella para que veamos que siempre nos puede ir peor.

Liam Smyth es un estudiante de Bristol, Inglaterra, que quedó a cenar con una cita de Tinder. Lo que no se imaginaba antes de cenar es que iba a convertirse en la peor cita de Tinder de la historia de la humanidad para ella, que permanece en el anonimato. Él no tuvo tan mala suerte.

La peor cita de la historia empezó con una cena en un restaurante de la cadena Nando’s. Hasta aquí todo bien. Tras la cena la pareja se dirigió a casa de él para ver un documental y tomar una copa de vino. Cuando ya llevaban una hora en casa, la chica se levantó del sofá para ir al baño a hacer sus necesidades. Y ahí comenzó todo el drama.

Tras cagar en el baño del chico con el que estaba teniendo una cita, la chica comprobó que el retrete no tragaba sus excrementos. ¡Drama! ¿Qué decidió hacer ella para salir de tal apuro? Esto: “entré en pánico. Metí las manos en el inodoro, envolví la mierda en papel higiénico y la tiré por encima de la ventana”. Craso error. Resulta que la ventana que ella veía no daba al exterior, sino a otra ventana: era una doble ventana y su caca se había quedado atrapada en el espacio intermedio.

Como la chica era gimnasta se creyó capaz de meterse en ese espacio para recuperar con una bolsa como guante la mierda que había cagado y tirado. Nuevo error: quedó atrapada entre las dos ventanas cabeza abajo y con la cara pegada al cristal del interior. Ahí fue cuando Liam se enteró de todo el lío que estaba pasando en su baño y así se la encontró. Él cuenta que fue al baño tras escuchar gritos de socorro: “la agarré de la cintura y tiré, pero estaba atascada”.

Para terminar la faena tuvo que llamar a los bomberos, que llegaron rápidamente al lugar y tardaron 15 minutos en liberarla, tras pasarse media hora atrapada cabeza abajo con sus heces al lado. ¿Un final feliz? No para la ventana de Liam, que quedó destrozada. Por suerte al contar toda esta historia ha abierto un crowdfunding para financiar la reparación de su ventana, que le va a costar unas 200 libras. Ya ha recaudado más de 2.000. Y tu peor cita, ¿se acerca a esta?

Contouring fail

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