Prohibidos los abrazos a los niños separados de sus padres en la frontera de EE.UU.

Prohibidos los abrazos a los niños separados de sus padres en la frontera de EE.UU. No pueden abrazarse, no pueden llorar, no pueden compartir comida: así es el infierno de los niños inmigrantes a los que Trump separa de sus padres.

Al escuchar a los niños llorar al ser separados de sus padres en la frontera de EE.UU. medio mundo fue consciente de lo que estaba pasando con los inmigrantes en el país gobernado por Donald Trump. Los medios de comunicación han profundizado en esta situación lamentable y que vulnera toda ética. Los testimonios de los niños que han pasado por estas penurias son desoladores.

The New York Times ha publicado un extenso reportaje titulado “Limpiando baños, siguiendo reglas: los días en detención de un niño migrante”. En él relatan las estrictas normas a las que son sometidos los pequeños durante sus días y semanas en cautiverio y alejados de sus progenitores, tras haber sido separados en la frontera.

Leticia, una niña de Guatemala, cuenta que “tenías que hacer cola para todo”. Pero eso no era lo grave en este infierno. No te portes mal. No te sientes en el suelo. No compartas tu comida. No uses apodos. No llores, porque podría perjudicar tu caso. Son las primeras reglas que nos cuenta el reportaje.

Al amanecer las luces se encienden y todos los niños tienen que hacer su cama siguiendo las instrucciones colgadas de la pared, limpiar el baño y hacer cola para el desayuno. Leticia cuenta que están prohibidos los contactos con los otros niños. No puedes abrazar a nadie, ni siquiera a tu propio hermano pequeño: “me dijeron que no podía tocarlo”, recuerda la pequeña de 12 años cuando intentó abrazar a su hermanito Walter, de 10.

Más de 2.800 niños siguen en estas instalaciones separados de sus padres por orden del gobierno de Trump. Algunos de ellos han intentado huir corriendo (ninguno lo ha logrado) y no saben cuándo volverán a reunirse con sus familias, o si volverán a hacerlo algún día. La incertidumbre es total.

Leticia estaba retenida en Texas y desde allí escribió cartas a su madre, que estaba retenida en Arizona. Lo hacía rápidamente durante cierto momento de su día, ya que estaba prohibido escribir en los dormitorios. No está permitido el correo, ni siquiera para que una niña de 12 años diga a su madre esto: “Mami, te quiero y te adoro y te extraño mucho. Por favor, mami, dime algo. Por favor, mami. Espero que estés bien y recuerda que eres lo mejor de mi vida”. ¿Cuándo vamos a hacer algo al respecto para detener esta barbarie?

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